Viajes: Zacatecas en Capítulos - Día 2.3

En México existe un programa desarrollado por la Secretaría de Turismo llamado “Pueblo Mágico” y reconoce a peculiares localidades mexicanas y el trabajo de sus habitantes por proteger y guardar su riqueza cultural.

En Zacatecas hay un “Pueblo Mágico” llamado Jerez, es una población minúscula en medio de la nada, pero cuando entras es como estar en un set de película de un México colonial, completamente pintoresco, limpio y evidentemente conservado, sin embargo aunque visitamos algunos de sus atractivos como el Teatro Hinojosa, el Jardín Juárez y la Casa Museo del poeta Ramón López Velarde, lo que más me cautivó fueron los pequeños antojos gastronómicos que fui coleccionando en nuestra caminata por el centro.

Mi primer encuentro fue en camino al Teatro Hinojosa, había una gran conglomeración e inmediatamente despertó mi curiosidad lo suficiente para abandonar brevemente al grupo con el que venía y dirigirme a investigar, era un señor que vendía ¡tostadas de cueritos!, ordené la mía y mientras tocaba mi turno observé la dinámica, el negocio estaba montado en una de esas bicicletas que tiene espacio en frente para llevar carga, tenía dos recipientes, uno para los cueritos y otro para la tremenda salsa, colgando de la sombrilla tenía las tostadas, en los manubrios colgaban las bolsas de limones y servilletas, me pareció tan simple y tan maravilloso, además su producto lo vendía a un precio muy accesible, ¡$5 pesos cada una! y tenía fila de gente para ordenar, había personas que llegaban a pedir hasta para llevar, cuando por fin probé la mía no podía creer que algo tan simple podría ser tan delicioso, de hecho me arrepentí en tan sólo haber pedido una, la salsa era el secreto, realmente mágica, hasta el día de hoy la recuerdo, ¡yum!.

El segundo regalito a mi estómago fue una deliciosa limonada natural a $10 pesos y bien fría, aunque el resto del grupo seguía la ruta, de nuevo yo tuve que parar y disfrutarla, eso de tomar líquidos mientras caminas no da la misma satisfacción en tus papilas gustativas y fue la mejor recompensa después de la picante tostada. Para finalizar el tour gastronómico, nos encontramos un carrito que vendía los helados más tradicionales del pueblo, yo decidí por el sabor vainilla, $15 pesos a cambio de un pedacito de cielo.

Por otro lado, deben saber que la población de Jerez está especialmente orgullosa de ser el lugar de nacimiento del reconocido poeta Ramón López Velarde, visitamos su casa  y escuchamos su arte, sin embargo lo que más me cautivó fue encontrar a un anciano poeta justo afuera del museo, quien me entregó un poema de su propia autoría antes de que subiera a nuestro vehículo para partir:

“Muchacha”

Muchacha galana monumental
De hermosa figura juncal
De rostro nacarado, de labio purpurino
De timbre apacible y tinte pueblerino.

Por eso te entrego lo más hermoso de mi vida
Y yo te auguro quererte vida mía,
Deja que mi éxtasis en tu belleza sea tal
Que el tiempo no pase y se quede igual.

Y que el tacto con tus labios sea el embrujo
Del embeleso que como un suspiro va en pos de un beso
Permiteme que contemple tu apacible mística sonrisa
Como la pintura de la Mona Lisa.

- Clemente López Meléndez


Twitter > @Kaia_Belic

4 comentarios:

Juls Velázquez dijo...

Recuerdo como disfrutaste esa tostada de cueritos amiga, te gustó tanto que recuerdo que me insistías mucho en que las probara, pero yo andaba súper llena, ahí en otra ocasión si tengo oportunidad las probaré!

Juls Velázquez dijo...

Oye, por cierto! No había leído el poema que te regalaron, está súper lindo, me gustó! :-)

Unknown dijo...

Juro que si algún día regreso a ese lugar, será lo primero que buscaré! ;)

Unknown dijo...

Si, a mí también me gustó, más porque no me lo esperaba.

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