El panorama no es muy prometedor a simple vista: desierto, montañas, nopaleras y claro, nuestro imponente amigo, el sol. Matias (nuestro guía) nos da una noticia que no es muy del agrado de todos, tendremos que subir la montaña frente a nosotros para llegar al punto principal de las ruinas, yo lo tomo con buen humor, sinceramente no todos los días se tiene la oportunidad de ser testigo y respirar aire milenario como el que rodea a las ruinas arqueológicas de nuestro país y decido demostrar mi entusiasmo siendo la primera en fila para comenzar el recorrido mientras internamente me agradezco a mi misma por haberme puesto protector solar y llevar cámara en mano.
Se especula que este enclave tuvo su origen alrededor de los años 300 y 1200 d.C. y sus principales habitantes fueron los Aztecas Mexicas, pero me sorprende todavía más darme cuenta que son un conjunto de ruinas, ¡realmente en ruinas!, es decir, quedan muy pocas estructuras que admirar que se encuentren completamente erectas y Matías satisface mi curiosidad al explicar que utilizaban un compuesto de arcilla para unir las lajas, por lo cual era fácil su erosión con agua, viento, tiempo.
Estamos ante el “salón de las columnas”, es una explanada tan simple como su nombre, once columnas la conforman, algunas solamente son vestigios de ellas, sin embargo, es un lugar hermoso, plagado de solemnidad y paz, se dice que este lugar contaba con un techo y era un espacio con funciones en su mayoría sociales. Confieso que puedo imaginar a guerreros Aztecas paseando entre las columnas, pero no puedo imaginar sus pláticas, me intriga saber cuáles eran sus temas de conversación.Ahora escucho explicaciones sobre el “juego de pelota”, es necesario utilizar tu imaginación en esta parte ya que de esta área sólo quedan las paredes laterales a una altura de 50 cm; esta práctica era un método tan diferente de lo que hoy es el fútbol soccer, el balón era hecho de goma y podía pesar hasta 4 kilos, se utilizaban sólo las caderas para “moverlo“ y las consecuencias para los ganadores se basaban en la decapitación y ofrecimiento de su sangre a los dioses. Me pregunto qué opinarían los integrantes de equipos de fútbol soccer profesional hoy en día, ante dichas prácticas de los Aztecas, sobre este juego y sus consecuencias al perder un encuentro.
El día es verdaderamente hermoso, eso combinado con la antigüedad de los alrededores ayuda a que las fotos tomadas parezcan realmente profesionales al menor esfuerzo, es fácil inspirarse ante historia emplazada en piedra, lo que no es fácil es imaginar vivir en esos tiempos, en donde los sacrificios humanos, principalmente de mujeres y niños, ocurrían como un hábito casi diario.
| "Salón de las Columnas" by Kaia Belic |
| "La Quemada" by Kaia Belic |
2 comentarios:
Las fotos que tomaste están padrísimas amiga, y bien dices, que bueno que te pusiste bloqueador pues el sol estaba groseramente en todo su esplendor. Interesantes historias se desarrollaron en esa zona arqueológica, fue una grata aventura.
La historia continúa, verdad?? :)
Gracias corazón, en realidad yo también quedé sorprendida con las fotos y eso que no llevé la Nikon eh? fue un día hermoso y con tu compañía como cómplice :)
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