Viajes: Zacatecas en Capítulos - Día 3

Hay una ráfaga de viento emocionante pasando entre nuestros cuerpos, estamos parados en una plataforma de metal y a nuestras espaldas hay unas grandes ruedas que funcionan como engranes para el correcto funcionamiento del vehículo que abordaremos en unos minutos, es prácticamente un cubículo de acero de color rojo que puede alojar alrededor de 10-15 personas a la vez, es un teleférico y nos transportará en 7 minutos a la parte baja del Cerro del Grillo, dándonos una hermosa vista panorámica de Zacatecas a 76 mts de altura.


Julia está muda y se ve muy pálida, evidentemente le tiene pavor a las alturas pero decide aprovechar que viene en grupo para enfrentar su miedo, internamente estoy muy orgullosa de ella, pero pretendo no notar nada al respecto para no hacer la situación peor para ella, necesita respirar y reflexionar en estos 76 mts de monstruosa altura para ella.

Por el contrario, a mí las alturas me encantan, se convierten en un templo inmediato de paz, es por eso que yo también asumo silencio, pero con el deseo de disfrutar (de forma egoísta) este paseo de 7 minutos, nos movemos a una velocidad lenta y el día está bello y soleado, a nuestros pies se encuentran infinidad de azoteas y hermosas estructuras arquitectónicas escondidas por aquí y por allá, el color terracota predomina, la gente se ve pequeña e indefensa y por un momento me encuentro deseando que el teleférico pudiera detenerse por unos minutos para poder “aspirar” todo lo que tenemos ante nosotros y que guardaré como una foto “polaroid” en mi mente para siempre.

Kaia Belic @ Teleférico - Zacatecas

Ya estamos en tierra y Julia tiene una sonrisa de oreja a oreja de satisfacción y alegría, a pesar de que se asustó mucho, le gustó por igual, mi corazón sonríe por ella.

Nuestro siguiente destino es la Mina “El Edén” y es ahora mi turno de enfrentar mi claustrofobia, hace años que ya no le autorizo amedrentarme, pero al escuchar que estaremos a 320 mts bajo tierra siento una ligera electricidad que recorre la parte trasera de mi cuello, sin embargo, algunos años atrás también aprendí que nosotros somos los únicos dueños de nuestras emociones y pensamientos, por lo cual decido no dar paso al miedo y darle la bienvenida a la emoción positiva, soy la primera que decide entrar por el túnel principal del tour así que puedo declarar que mi táctica funciona efectivamente.

Kaia Belic & Julia @ Mina "El Edén" - Zacatecas

Los túneles están iluminados de forma espectacular, más allá de evocar una sensación tétrica, es más bien una sensación misteriosa que invita a explorar, es increíble la textura de las paredes, el eco, la humedad, la belleza a tanta profundidad, al mismo tiempo yo puedo percibir de forma secreta, ojos que me ven y voces que susurran, no lo comparto con nadie porque no hay necesidad de asustar, yo comprendo internamente que es la energía guardada de tantas almas que trabajaron aquí y que también perecieron, tantos niños y hombres que fueron esclavizados a trabajar de 14 a 18 horas para obtener remuneraciones que cubrieran sólo sus necesidades básicas de alimentación para ellos y sus familias, la mayoría de estos trabajadores morían entre los 33-35 años.

Al final del día estas experiencias me llevan a agradecer a Dios por el privilegio de vivir, aprender y apreciar todo lo que tengo en mi presente y sin necesidad de preocuparme por el futuro, porque Él me sustenta siempre.

Kaia Belic @ Mina "El Edén" - Zacatecas


Twitter > @Kaia_Belic

6 comentarios:

Juls Velázquez dijo...

jajaja a poco se me notaba el pánico?? jajaja la verdad fue un gran reto para mí, pero allá en el fondo detrás de todo ese miedo fue una muy bonita experiencia y tu compañía me da fortaleza amiga.

Juls Velázquez dijo...

La experiencia dentro de la mina también fue muy interesante, un tanto triste al saber como explotaban a esa gente y darse cuenta que su período de vida era tan corto. Pero eso, como bien dices amiga, nos invita a una profunda reflexión de lo que somos, tenemos y estamos viviendo.
Un abrazo!

Unknown dijo...

Si la neta estuvo padrísimo, no me lo imaginaba así y quedé gratamente sorprendida, la administración de los dos (teleférico y mina) de primer mundo y digna para turistas extranjeros también.

Unknown dijo...

:)

Anónimo dijo...

Amiga.... felicidades por todo lo que has escrito en tu blog.... me encanta la forma que describes tus experiencias de viajera en Zacatecas... deberias de trabajar para una de esas revisas de viajes!!! je je je... me encantó verte alla, fue una muy agradable Diosidencia (por que no existen las coincidencias, je je).... espero verte pronto, a ver si algun dia de estos nos honras con tu visita en la casa... Miguel me ha preguntado por ti, y me dice que a ver cuando te vemos... te quiero un montón... recibe un gran abrazo con todo mi cariño :) Dios te bendice! Mercedes :)

Unknown dijo...

wow, me encantó eso de la "Diosidencia" desde ahora forma parte de mi léxico y opino exactamente lo mismo, encontrarte allá fue un regalo de Dios, me pasas la foto luego no? gracias infinitas por leerme y tus comentarios, te quiero y te hablo pronto :)

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